31 agosto, 2021

Los jóvenes en las elecciones del 2022: Algunas aproximaciones.

Por raddaradmin

Por Ricardo Ruiz – Investigador invitado RADDAR CKG.

Desde distintos enfoques, líderes de opinión desde ya dirigen su atención a los jóvenes de cara a las elecciones de 2022. De igual manera, debido a las altas tasas de desempleo juvenil, manifestaciones públicas y nuevos espacios de participación – como los consejos de juventud – es común que quienes aspiren al Congreso o a la Presidencia elaboren propuestas claras hacia los menores de treinta años. Pero, ¿Qué fracción del total componen los jóvenes en las elecciones del próximo año? Revisaremos algunos datos de elecciones anteriores (2018 y 2019) * que permitan aclarar la situación y darnos pistas sobre el comportamiento de este grupo de edad en elecciones.

Primero que todo, es importante señalar que la proporción de jóvenes para los años de estudio se consolidó como la segunda fuerza etaria electoralmente. En este gráfico se puede observar la cantidad de votos por cada grupo de edad, de lo cual detallamos, una participación muy por encima que los adultos mayores (personas con sesenta años o más), pero aún lejos de las cifras del voto adulto (31 a 59 años).

Ahora bien, la composición del voto joven – así como otros rangos etarios – tiene variables interesantes que, debido a la brevedad de estas líneas, sólo profundizaremos frente a las elecciones de Presidencia y Congreso. Al respecto, podemos observar qué porcentaje del total de la votación representan los jóvenes en el total de Presidencia, Cámara y Senado (únicamente votos en Colombia). Podemos observar que el voto en segunda vuelta sigue estando por debajo de la importancia que le dan al cuerpo legislativo:

Es válido cuestionarse si la proporción de jóvenes que van a votar a dichas corporaciones cambian si lo analizamos por género. En realidad, aunque la asistencia a las urnas va en el mismo orden al hacer esta diferencia entre los jóvenes, las mujeres representan un porcentaje un poco mayor (alrededor del 2%) del total de las mujeres a la hora de votar.

De otra parte, quizás lo que más pueda interesar del análisis es conocer los jóvenes por qué partidos y congresistas se decantan a la hora de votar. Aunque el sector ideológico pueda tener cierto peso a la hora de votar, no hay que recordar las estrategias electorales de quienes se hicieron elegir con el voto joven. En el caso del Congreso, podemos observar que los partidos que guardan una mayor composición son Decentes (40% de voto joven entre Senado y Cámara), Coalición Alternativa Santandereana y el MAIS. Sin embargo, de los partidos mayoritarios destaca Alianza Verde (28-29% de voto joven), Polo Democrático (28-27%), Cambio Radical (25-26%) y el Partido de la U (25-26%). Sorprende ver la baja votación del partido mayoría, el Centro Democrático, rondando únicamente el 20% de su voto joven.

En la siguiente imagen se puede observar estas cifras a mayor detalle, porcentaje de votos jóvenes del total en Senado (amarillo) y Cámara (verde), así como los votos totales de dicho partido (azul):

En todo caso, se hace referencia a los partidos, los cuales mal que bien representan una forma de hacer política (ya sea como acuerdos o como confrontación) y relativamente una ideología política (teniendo en cuenta partidos catch-all como el partido verde o el partido de la U). Por ello, una mirada más precisa corresponda a los votos jóvenes que tuvo cada parlamentario. En ese aspecto, existen algunas cifras importantes. Primero, el candidato con votación relevante (más de 25.000 votos totales) que tuvo un mayor porcentaje de voto joven, Sergio Fernández, logró que más de la mitad de sus votantes fueran jóvenes (51,6%), pero aún así no le alcanzó para llegar a la curul de la Cámara por Bogotá. Destacan, dentro de los elegidos, el Senador Gustavo Bolívar, María José Pizarro y la guajira María Soto de Gómez. De las personas con mayor votación total, destacan Angélica Lozano (33,7%), Inti Asprilla (33%) y Jorge Robledo (32,5%). Como dato adicional, quedan atrás los candidatos más votados Álvaro Uribe (19%) y Antanas Mockus (28,7%). Es de recordar que ninguno de los dos se presentará a los próximos comicios, con lo cual se abre la oportunidad para capturar votos jóvenes por parte de los nuevos candidatos. En la siguiente imagen se encuentran mayores detalles:

Teniendo algunas nociones claras sobre el voto joven en las elecciones legislativas, pasemos ahora a las elecciones presidenciales. La composición del voto joven de cada candidato se refleja de la siguiente manera:

En consecuencia, el candidato con mayor voto joven fue Sergio Fajardo, seguido de cerca por Gustavo Petro. Un resultado que podemos observar con lo visto, es que, aunque los jóvenes son una parte importante de la población electoral y han apoyado congresistas con alta votación, quienes logran los primeros puestos electorales han decidido apoyarse más en otros grupos etarios. En este caso, el presidente Duque sólo recibió el apoyo el 19,2% del total de sus votos en jóvenes.

Ahora bien, ¿Dónde se podrían ubicar los votos de cada espectro? A modo de prueba, tomaremos los votos jóvenes de Sergio Fajardo, Gustavo Petro e Iván Duque en primera vuelta para observar su ubicación. Para ello ubicamos los municipios en donde hayan logrado más de 1.500 votos y, además, del total de votos de dicho municipio al menos el 35% hayan sido de jóvenes. Como resultado, tendríamos entonces la siguiente imagen:

El resultado muestra que, en el caso de Sergio Fajardo, en 109 municipios donde obtuvo más de 1.500 votos, al menos el 35% correspondió a jóvenes. En su caso, porcentualmente destacan El Rosal (Cundinamarca, con el 46% del voto joven), Castilla La Nueva (Meta, 48%) y Sabaneta (Antioquia, 47%). Por población, se queda con buena parte de las ciudades principales, especialmente Valledupar (42%), Medellín (39,2%) Barranquilla (39%), y Santander (38, 5%).

En el caso de Gustavo Petro, se cumplen las condiciones en 60 municipios. Porcentualmente fue muy votado por jóvenes en municipios como Girardota (Antioquia, 46,7%), Cota (Cundinamarca, 45,5%), y Tunja (Boyacá, 45,3%). Respecto a los sitios con mayor población – además de la mencionada Tunja -, destaca Bogotá (38,3%), Medellín (39, 5%), y Manizales (42, 4%).

Por último, sorprende el caso del actual presidente Duque, pues en las condiciones establecidas previamente sólo registra el caso de tres municipios: Istmina (Chocó, con el 35,7% de votos jóvenes), Uribia y Manaure (Guajira, con un 36,8 y 35,8% respectivamente). Esta situación no es única en el candidato, sino también se replica el caso de Germán Vargas, en donde sólo se cumple la condición en Manaure. Sin duda fueron candidatos que no lograron conectar con el target joven, o simplemente nunca se tuvo en cuenta. En todo caso no se considera un problema de asunto ideológico, pues como vimos previamente en las elecciones al Congreso, hay candidatos del espectro de derecha que logran buena composición de voto joven.

Como última variable a analizar, es bueno hacer referencia al estrato socioeconómico. Para ello, tomaremos como muestra las ciudades de Bogotá (izq.) y Cali (der.), en donde sus puestos de votación se encuentran distribuidos por estrato de la siguiente manera:

Teniendo clara la distribución, podemos observar los puestos de votación en donde Sergio Fajardo, Gustavo Petro e Iván Duque tuvieron mayor porcentaje de voto joven del total de cada puesto. De nuevo, observamos los puestos de votación en los que cada candidato haya logrado un 35% de jóvenes en sus votos. Los resultados siguientes se expresan en las siguientes imágenes (arriba Bogotá, abajo Cali):

En ambos casos – igual que cuando vimos en el caso municipal -, la concentración del voto por parte del presidente Duque es muy limitada, aunque llama la atención que sus votos en el estrato dos en Bogotá y en el estrato cinco (47 y 43% de concentración de voto joven en dos puestos de votación) en Cali.

De otro lado, se presenta una situación particular: Aunque Gustavo Petro logró mayor concentración de voto joven en toda Bogotá (38,3% de 1,1 millones que fue el total de sus votos), cuando lo revisamos a un nivel micro como lo puede ser por puestos de votación, Sergio Fajardo logra tener una mayor cantidad de puestos de voto joven. El candidato de izquierda logra los puestos con mayor concentración de este tipo de voto en el estrato dos tanto de Cali como de Bogotá, con una tasa entre el 45-48% entre los diez primeros puestos. Sus puestos con más concentración de voto joven fueron La Florida, El Tunal (Bogotá, estrato 3) y Colegio Parroquial San Francisco (Cali, estrato dos).

Por otra parte, Sergio Fajardo presenta una mayor concentración de voto joven en los puestos de estrato dos y uno, en Bogotá y tres y cinco en Cali. Quizás su variabilidad pueda explicarse a partir de los liderazgos barriales que existan en dichas zonas, ejercicio comprobable al determinar el voto joven de las elecciones locales en esos mismos puestos, pero que desenfocarían un poco el propósito de este texto. En todo caso, en los diez primeros puestos ronda una concentración entre el 44 al 48%. Sus votos más concentrados por jóvenes fueron Palestina, Carbonell (Bogotá, estrato dos) y Institución Ciudad Modelo (Cali, estrato tres).

Luego de realizado todo el ejercicio anterior podríamos sacar algunas afirmaciones a modo de conclusiones:

  • El voto joven de los aspirantes presidenciales dependerá en buena medida del trabajo realizado por los candidatos al Congreso, especialmente en los sectores ideológicos de centro y derecha, en tanto a) el voto joven del presidente Duque es un llamado de atención, b) la imagen de muchos alcaldes elegidos – de centro – sufrieron daños debido a la percepción que tiene la ciudadanía frente a la gestión de la pandemia y c) muchos parlamentarios con voto joven no volverán a la curul (Mockus, Uribe, Juan Luis Castro).
  • El valor del voto joven en las elecciones de 2022 tiene mayor relevancia, en tanto los jóvenes de 26 años del 2018 ya constituyen parte del sector adulto, el cual determina la presidencia, especialmente en segunda vuelta. También es relevante teniendo en cuenta que muchas de las demandas de ese sector de la población juvenil se van a ver representadas en los adultos entre 31-35 años debido a la pandemia (trabajo, educación, entre otros).
  • La estratificación, al menos dentro de los jóvenes, no es un elemento determinante. Especialmente en los estratos altos no se presentan concentraciones, debido a que es muy disputado. El dicho de que ‘los estratos altos votan a la derecha y los estratos bajos a la izquierda’, no aplica.

 *Los datos expuestos durante este artículo son producto de visualización de cifras de escrutinio y filtros de rangos de edad por mesa de cada puesto de votación en el país, proporcionadas por la Registraduría Nacional del Estado Civil. Estratificación a partir de georreferenciación del cuadrante de cada puesto de votación. Visualización, campos calculados y georreferenciación como elaboración propia. Para más información, consulte algunos datos aquí: https://public.tableau.com/profile/ricardo.ruiz5675#!/

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